sábado, 31 de enero de 2009

Anginas

Llevo tres días en casa encerrada con unas anginas que iban de aquí a Sebastopol y volvían... no podía hablar, fiebre, tos, zumos de naranja y drogas varias me han hecho no escribir por aquí.  He visto pelis pendientes (7 mesas de billar francés o el niño con el pijama de rayas), he empezado los libros pendientes (Los Girasoles ciegos), e incluso incluso, he pensado.   Incluso en el 40 latino he encontrado con mi hermana el videoclip de Mariposas grabado en Carenas, vamos, en el pantano.  También la frase de Jorge:  

no trates a alguién como prioritario si para él sólo eres una opción.
 




martes, 27 de enero de 2009

La educación de las Hadas

La película me gustó, el libro me encantó, y la banda sonora... flipante.  Aquí dejo algunos retazos... os la recomiendo.

"Esta mañana, a las once menos diez en punto, me enamoré.  De dos personas a la vez"

"- Te quiero muchísimo.
  - ¿Tanto cómo para irte otra vez?
  - Tanto como para quedarme... y esperar."

O ésta que es mi de mis favoritas:

"La alegría es más escasa, más difícil y más bella que la tristeza.  Más que una necesidad natural, se ha convertido para mí en una obligación moral"

La película narra una difícil historia de amor y una difícil historia de amistad... pero muestra como ambas pueden salvar a los protagonistas.

"Todos estamos de paso en este mundo.  A mí también puede atropellarme un camión al salir de aquí.  Pero una cosa es ser mortal y la otra, no querer vivir"

Y la banda sonora deja canciones que aparecen de casualidad como ésta... se llama Tiempo Pequeño de Bebe.

¿Quién se va y quién se queda?
¿Quién le duele más la soledad?
¿Quién le duele más la soledad?
Si tos los rincones de mi vida tienen algo tuyo

¿Cuál es tu camino?
¿Cuál es el mío?
¿Dónde se encontraron?
¿Dónde se han ido?

Anda, deja que te acompañe que no es momento de andar sola.

Con lo pequeño que es el tiempo
¿quién recogerá el perdío?
Si tú me cuidas yo me curo
Mi cura es tu compañía
Deja que te cuide las alas... tus alas

Anda, deja que te acompañe que no es momento de andar sola.

Mis cinco sentidos son pa ti
Mis manos pa sujetarte a ti
Y mi alegría pa que la bebas toda tú

Anda, deja que te acompañe que no es momento de andar sola.

Déjame que te acompañe.

domingo, 25 de enero de 2009

Soy así

Me preguntas como soy...
a qué sueno
a qué saben mis besos
a cuántas revoluciones por minuto viajan mis pensamientos
cuánto miden mis pasos
o qué camino elijo por las mañanas

Me preguntas como soy...
a qué huelen mis manos
a qué se aferran mis abrazos
a cuántas pulsaciones escribe mi cabeza
cuántos recuerdos guardo en el corazón
o qué es lo que me hace feliz

Me preguntas como soy...
a qué dios me encomiendo por las noches
a quien recuerdo por las mañanas
a cuántas personas he querido en mi vida
cuántos hombres he besado sin ganas
o qué es lo que me ata a ti

Me preguntas como soy...
así, en silencio, callado, compartido
en la penumbra, o a oscuras, sin luces
en un torbellino de pensamientos que se arrojan al abismo
en un ciclón de sentidos que se funden tras de ti
me preguntas como soy, y yo, únicamente puedo reír



Soy la mujer que no se conoce.  Que se pregunta a quién le duele más la soledad.  Que se va, que viene, que se queda.  Soy la mujer que desconoce el camino, pero sigue un sendero.  Soy aquella que pone el despertador siempre a las horas impares, 8.13, 4.17, 9.51, 10.23... siempre impares.  Eso tendrá también una lectura como mis sueños con Bandrés y Agapito que a Paco lo dejan flipando a las ocho de la mañana.   Tal vez, sea una mujer impar?

sábado, 24 de enero de 2009

La afonía

A parte de por enfriamiento dicen psicólogos, psiquiatras y gentes del saber mental, que uno se queda afónico cuando tiene algo que decir y no se atreve.  Cuando tiene muchas cosas que decirle a alguien y no se atreve y no sabe por donde empezar y las palabras se atascan en la garganta... te quedas afónico, sin voz....

pues bien, amigos, yo hoy estoy afónica.

jueves, 22 de enero de 2009

No creo en el jamás...

La ausencia, la soledad y el miedo son vanidosos y traicioneros.  Se arremolinan en las esquinas del corazón esperando el momento adecuado para salir.   Ella se fue hace más de un mes, y ha sido ahora cuando la he recordado.
Ha sido un día, que hacía sol, que era feliz, y que caminaba por la calle.  Quería llamarla para contárselo, para decirle que el sol lucía en el cielo de la ciudad, que no había niebla pese a ser enero, que iba cruzando el puente sobre el Ebro, que era feliz, que estaba contentísima, y no se lo pude decir.  Fue cuando quise marcar el número de teléfono cuando recordé que ya no estaba.  
Recuerdo su ausencia en cosas insignificantes... los primeros
 días tras el adiós, tras las noches en el hospital en silencio, mirándonos, pidiendo una tregua al corazón... los primeros días aparecía en mis sueños y se que lo hará durante toda la vida, porque como dice Serrat es caprichoso el azar.  Siempre estará ahí.  Esos primeros días aparecía en el pasillo, con su muleta, volviendo la esquina.  También parecía estar sentada en el sofá viendo la televisión o leyendo esa vieja biblia.  Aparecía en mi cuarto, cuando yo dormía en la cama, para velar mis sueños.  Aparecía en mis pensamientos a última hora del día... después llegaron las navidades, y como siempre, se hizo el paréntesis.  Más tarde, llegó el vacío, el vacío que queda cuando los que queremos se marchan, para dar paso al recuerdo, a los recuerdos, a los momentos... Es cuando recuerdo que nunca comeré su tortilla de patata o que nunca entraré en la cocina y la sorprenderé con una bandeja de croquetas.   Tampoco la veré planchando la ropa cada agosto para vestir a la Virgen de la Cama.  Ni hacer ganchillo.  No habrá más bolsos ni monederos azules de tamaño perfecto dni.  No habrá más historias del pasado, ni de cuando no existían agua, ni de cuando la lavadora era un objeto de lujo. 
Pero claro, también quedará siempre ella.  Siempre su recuerdo.  Su imagen.  Su ejemplo.  Y por eso tal vez, todavía lloró cuando escribo líneas como éstas...
Son traicioneros, porque cuando más feliz eres, o cuando lo intentas con fuerzas siempre falta algo... crucemos los dedos, e intentemos que dentro de unos meses, la familia recupere un miembro.   Esta vez nos toca.

Está canción no tiene mucho que ver, pero es un bolero y me recuerda a ella.  A esa época en que la radio lo copaba todo, porque era el sonido, la imagen, y donde había canciones de amor que sonaban un poco como ésta.

HAY AMORES... Shakira.  BSO El Amor en los tiempos del cólera

Ay mi piel, que no haría yo por ti
por tenerte un segundo, alejados del mundo
y cerquita de mí

Ay mi piel, como el río Magdalena
que se funde en la arena del mar, 
quiero fundirme yo en tí.

Hay amores que se vuelven resistentes a los años,
como el vino que mejora con los años,
así crece lo que siento yo por tí.

Hay amores que se esperan al invierno y florecen
y en las noches de otoño reverdecen
tal como el amor que siento yo por ti.

Ay mi piel, no te olvides del mar
que en las noches me ha visto llorar
tantos recuerdos de ti

Ay mi piel, no te olvides del día
que se paró en tu vida,
de la pobre vida que me tocó vivir

Hay amores que se vuelven resistentes a los años
como el vino que mejora con los años
así crece lo que siento yo por ti

Hay amores que parece que se acaban y florecen
y en las noches del otoño reverdecen
tal como el amor que siento yo por ti

martes, 20 de enero de 2009

Barack Obama

¿Qué pasaba por la cabeza de Barack Obama mientras tomaba posesión como Presidente de Estados Unidos?
Supongo que apenas notaba el frío.  Que tenía miedo.  Que un escalofrío recorría su espalda cuando salía al exterior y veía a los tres millones de personas que se habían acercado al lugar para estar en ese acto.  Supongo que por su cabeza, a millones de revoluciones por hora, pasarían un montón de recuerdos...
¿Sueña uno de pequeño con ser Presidente?  Ahora sí.  La elección de Barack Obama hace posible que esta noche cientos de niños sueñen con llegar a ese lugar.  
Obama como Presidente abre un sin fín de posibilidades.  Abre una nueva era.  Abre un cambio.  Sí consigue mantener la ilusión, la esperanza y la confianza que en él han depositado miles de personas, por ejemplo, la crisis económica que vive el mundo podría acabar mucho antes.
Los americanos, los tres millones que han desafiado al frío para vivir este pedazo de historia, han vuelto a demostrar que tras un mal momento (y Bush es un momentazo) son capaces, más que nadie, de ilusionarse y de remontar.   No confío, en un pueblo que fue capaz de renovar al peor presidente de la historia de la humanidad, aún peor que Aznar que ya era decir...  Pero de los errores se aprende y ahora es el turno del cambio, de la esperanza.
Obama tiene frente a él un panorama desolador para llegar nuevo a la Casablanca.  Pero también tiene tras él miles de manos, miles de brazos dispuestos a trabajar por un cambio que es necesario.  Es necesario mentalizarnos de que el mundo es global, de que dentro de la globalidad hay personas, y de que las personas tienen sentimentos.   Se puede hacer política de otra manera.   Tras las guerras, siempre, siempre, siempre hay personas, y no armas de destrucción masiva.
Dice Nuria que se lo cargarán, que lo asesinarán, creo que lo intentarán porque él representa algo que los poderosos temen... la fuerza del pueblo.  La ilusión.  El conjunto.  El codo a codo.  Hoy puede ser un día en el que comience un nuevo mundo, igual que en su día, la caída de esas dos torres marcaron el comienzo de otro.  Porque ha llegado el momento de vencer, de levantarnos y quitarnos el polvo (lo ha dicho él), de crecer en armonía, el mundo ha cambiado y todos lo debemos hacer con él, hay que reconstruir lo que somos y lo que fuimos, y sobre todo, haciéndonos mejores.  Hoy tenemos otra oportunidad.  Qué el cambio llegué a cada uno de nosotros.

lunes, 19 de enero de 2009

El camino

Está noche he estado dibujando aceras.
¿Por qué?
No sé.  Porque había niebla.
¿Huías?
Tal vez.  Buscaba caminos.
¿Estabas pérdida?
Sí.  Hace meses que me sentía pérdida.
¿Haciendo círculos? 
Sí.
¿Una y otra vez?
Sí.  Una y mil veces.  Mil y una veces.
¿Escapabas?
No.  Nadie me atrapaba.
¿Y por que huías?
Por que quería ser la chica más fuerte de la ciudad.
¿Y funcionó?
No.  Me atrapó una muralla.
Normal.  No hay caminos sin sentido.
Hoy he soñado otra vez.
¿Con el camino?
No. 
¿Con las estrellas?
No.  Soñaba y me caía del colchón.
Es porque estaba vacío.
Como yo.  No me quedan historias que contarte.
¿Historias que inventas?
No, historias que imagino.
¿De noche?
Y de día.  En el autobús, y cuando paseo por la ciudad.
¿Cuándo sientes ser la chica más fuerte de la ciudad?
No... invento cuando me siento yo.
¿Y por qué no eres tú?
Porque me perdí.  
¿Tienes corazón?
Entre escombros y cimientos que lo apuntalan...
¿Lo notas latir?
Claro.
¿Fuerte?
Mucho.
Eso es porque te acuerdas de alguien.
A menudo.
Cuando caminas.
Sí.
Cuando sonríes.
Sí.  Más cuando río, a carcajadas.
Es cuando sientes que respiras.  Entra aire en los pulmones.  A borbotones
Anoche encontré el camino.
¿El camino?
Sí. 
¿A dónde te llevaba?
A él.
¿Y lo seguiste?
Volví a rodearlo.
¿Por qué?
Porque no quiero volver a perderme.
¿Y sigues en el laberinto?
Sí.
¿Saldrás algún día?
Tal vez.
¿Lo esperarás?
Siempre se espera a alguien, sin querer incluso.
¿Y qué harás cuando llegué?
Decirle que porque tardo tanto.  Decirle todo lo que quiero decirle.  Decirle que todo ha pasado.  Decirle que me encontré.  Decirle que ya no llueve.  Decirle que las heridas cerraron.  Decirle que no tengo tiempo para decirle todo lo que le diría.  Decirle que ya ni lo echo de menos.  Decirle que aún tiemblo si lo veo.  Decirle que ya no sé que decirle.
Me voy.
Vale.
¿Dormirás hoy?
Claro.
¿Y soñarás?
Tal vez.
¿Con qué?
Con un camino.