miércoles, 12 de noviembre de 2008

Mariposas que querían sobrevivir, y sobrevivieron

Esto lo publique en mi anterior espacio en mayo del año pasado (es importante la fecha para entenderlo) y bajo el título "Mis mariposas luchan por sobrevivir".  Te lo regalo:
El amor, ahoga.  O tal vez, sea el desamor.  O tal vez, sea, el saber que tú nunca me querrás.
Pero ahoga.
Las mariposas que crecieron en mi estomago al conocerte, ahora se pelean por sobrevivir.
Y pienso que tal vez, esté en mi destino no formar parte del de nadie.
¿Qué es el amor? Hoy me han dicho que el vacío de una soledad, pero no lo creo.  Quiero pensar que es el sentido de una vida, el compartir un camino, el encontrar un apoyo.
Pero la vida pasa, y pasan los días. Y las mariposas de mi estomago luchan por sobrevivir.  Quieren volar, buscar otro puerto.
Vuelo, y querría estar a tu lado, pero las alas me las ata el tiempo.  Quiero llenar mi vacío, formar parte del tuyo.  Pero tú tiempo y el mío no se cruzan, no se entremezclan.  Tal vez en algún escaso momento fueron circundantes a una misma carretera.  Tal vez.
El amor tal vez, es un mal común, al que los humanos deberemos encontrar cura o una vacuna.  O al menos, intentar encontrarla para mis mariposas.
Yo la busco.  Y entonces, cuando quiero curarme, te encuentro.  Un día te odio, al otro me encantas.  Y mi mente, se empeña en querer borrarte, y tú recuerdo se empeña en querer quedarse.  Es entonces, cuando alguna mariposa vuela en mi esófago, y otras caen muertas en la boca de mi estomago. 
A veces, pienso en suicidarlas.  Mientras, el resto, luchan por sobrevivir. 

2 comentarios:

edu dijo...

Hola! Has pensado que tal vez no haga falta saber lo que es el amor? Yo estoy enamorado y no sé lo que es, pero se que lo estoy.
No intentes suicidar a tus mariposas, no intentes reanimarlas, no intentes nada, "esas mariposas" saben cómo volar, a dónde, cuando morir y cuando nacer. Sin saber lo que es el amor te diré que es poderoso, que te cambia, con lo cuál nomtine sentido intervenir.
Si reanimas una mariposa que debía morir, lo único que consigues es ralentizar su muerte y por tanto aumentar la angustia.
Si quieres olvidar, te despertarás en la noche recordando.
Deja trabajar al amor, igual que Adam Smith habló de una "mano negra" que controla el mercado y que éste, a su vez se regula solo; existe también una mano(en este caso blanca) que controla el amor(tus sentimientos) y que decide por tí cuando enamorarte y cuando no, cuando olvidar y cuando no.
un saludo
ciao

Palabra de treintañera dijo...

Mis mariposas han vuelto, cielo, definitivamente. Vaya putada. Pero qué guay.
Ya no me resisto, que revoloteen todo lo que les dé la gana, hasta que se cansen. Y si un día se suicidan, les haremos un funeral como los irlandeses, como mucho alcohol.