miércoles, 7 de enero de 2009
Atención
Ante las peticiones de Kiko, Pablo, Teresa, María, y unos cuántos más, ya he modificado los Estatutos de éste blog. Todo aquel quiera introducir un comentario sin tener cuenta blogger, ya puede hacerlo. Alá salaos, espero no tener que censuraros.
martes, 6 de enero de 2009
El Amor...
Se despertó angustiada. Su corazón iba muy deprisa, acelerado, angustiado... había dormido mal durante la noche, soñando con cosas que nunca pasaban y con cosas que a veces sí pasaban. Se duchó para intentar frenar el eco que su corazón hacía al repicar contra las paredes que lo cubrían. Frotó y frotó contra su pecho para mitigar el sonido para allí seguía...
Entonces empezó a buscarlo... en los cajones del baño. En el cubo de la ropa sucia. En el armario de las aspirinas y los ibuprofenos. Fue hasta su cuarto, miró bajo la cama. Rebuscó en los cajones de la cómoda, tras la mesilla, se metió entera el armario hasta vaciarlo... pero no lo encontró.
En la cocina abrió todas las cacerolas, rebuscó en la despensa y en la nevera. En el salón no estaba entre los periódicos ni las revistas ni los cedés ni los dvds ni en las velas de la estantería.
Se vistió apresurada como los días en que él venía a buscarla para irse a dar un paseo en bici y tomar un chocolate junto al río. Y salió de casa.
Busco en el aparcamiento de al lado de casa. En los árboles de la calle, rastreo cada hoja y cada banco. Miró en las papeleras llenas de bolsas de patatas y de helados de fresa. Preguntó al dueño del bar de la esquina. Se acercó hasta el frutero, y buscó entre las manzanas rojas brillantes y los plátanos alargados.

Bajó andando hasta la orilla del río pensando si se había ahogado, si se le había escapado, pérdido o ella lo había tirado por error. Se sentó desconsolada en un banco, tratando de buscar la solución. Su corazón seguía allí, latiendo, constante, con ritmo, frenéticamente.
Entonces lo recordó. Desando todo el camino que había andado buscándolo. Subió a casa, rápido, ahogándose en cada peldaño de las escaleras. El ascensor estaba colgado. No encendió siquiera las luces del rellano, metió la llave en la puerta, giró y cerró tras entrar en casa. Corrió como loca hasta la cocina, y abrió el horno... allí estaba.
Había metido al amor dentro la noche anterior... cuando se cumplían 19 días y 500 noches desde que él se fue. Si lo hubiera dejado con ella, los celos, el recuerdo, la pasión y la locura la hubieran consumido. Y allí estaba el amor... caliente, frío, lloroso, sonriente, agonizante, susurrante, intimidante, miedoso, tembloroso, renqueante, jubiloso, alegre, optimista, chispeante, lubricante, ilusionante, angustioso, olvidadizo, e imaginativo, esperándola.
Noche mágica
La noche mágica del año me trajo conocimiento... sí claro. Ayer salí con mi amiga María e hicimos balance de 2008, a parte de pelar y reír a diestro y siniestro y arreglar el mundo y las vidas de todos los de nuestro alrededor
Decidimos que hay que avanzar. 2008 ha sido un buen año, hemos conocido gente, hemos reído, hemos disfrutado, hemos aprendido, nos hemos hecho fuertes (a veces débiles), hemos abrazado, besado, y llorado, hemos crecido.... pero no hemos avanzado.
Si miramos para atrás, estamos igual. Yo en concreto más, día arriba, día abajo. Por eso ha llegado el momento de avanzar. De cerrar ventanas para poder abrir alguna puerta. Y lo haremos.
domingo, 4 de enero de 2009
Queridos Reyes Magos
Ya he escrito mi carta a los Reyes. La hago extensible a 2009. Es todo lo que quiero. En este año, no puedo sino acordarme de otros... cruzo los dedos para que nuestra pequeña ilusión salga bien, tras el intento frustrado del año pasado. En este 2009, muy probablemente, con suerte, volveré a ser tia. Además, tengo amigas embarazadas y amigos y amigas que en este año se me casan... de momento 5... no haré chistes malos ni les sermonearé.En este año, quiero que A y C nunca se sientan solos y que siempre se acuerden que tienen muchos hombros donde llorar.
Quiero que el resto del clan rataplán sea feliz. Que R esté feliz con T, qué merece que el tuerto haya dejado de mirarle con el rabillo del ojo malo. Que R se centre y disfrute, sea lo que sea el final.
No quiero que nadie de los de mi alrededor sientan ausencias, frío, noches vacías, miedos, o agonía. Quiero que mis amigos sean felices, y que alguno que otro, se divierta mucho más, y vuelva a ser joven. Porque lo que no haces ahora, no vuelve después.
Quiero que I no asesine a las mariposas pero que tampoco dejé que estás se le lleven por los pies. Ojalá que B, C, M, encuentren a alguién que las haga felices, al cuadrado, al completo, sin contraindicaciones. Y sino, al menos, que nos quedén tantos ratos para reír como ahora.
Quiero que E viva. Con él o sin él. Quiero que el capullo de mi primo comprenda de una vez los años que tiene y no los que le gustaría revivir, y sea feliz, y no se enamore de cualquiera que se le ponga a su vera.
Quiero que aquellos a los que en 2008 pude hacer sufrir, aunque fuera un poquito, sanen. Quiero que aquellos que tienen heridas vean como las cicatrices se hacen fuertes, por mucho que siempre estén ahí. Quiero que los que no saben muy bien por donde andar, encuentren el sentido, la dirección o el giro preciso. Quiero que los que tiene una cabeza loca como la mía, de repente, noten que el mundo para por un segundo, y que ellos, son el epicentro, y a su alrededor, hay alguien esperando.
Quiero que haya en mi vida una catarsis que por fín me haga centrarme. Quiero recuperar la ilusión por el trabajo, y que el trabajo recupere la ilusión. Quiero que las Madalenas supervivan. Quiero que mis prejubilados favoritos no se sientan solos ni parados ni para coger impulso. Quiero que la interparlamentaria recobre el espíritu.
Quiero que todo el puzzle siga como este año. Feliz. Feliz. Y contentos. Que las risas sigan siendo protagonistas y que nos sigamos queriendo como hasta ahora.
La verdad es que hay tanta gente a la que quiero que no me cabrían en este post. 2008 ha sido el año de los amigos. De los que siguen, de los que perduran, de los que llegaron, de los que nos conocimos.
Para 2009 pido la paz que me trajo este año pasado. La paz interna, la de los miedos que se escondieron, se agazaparon y se redujeron, tal vez a cenizas o tal vez a la nada. Siempre faltará algo, porque ella ya no está, y era el centro. En 2009 quiero que el tuerto me vuelva a dar una tregua. Ser felices. Sin tropiezos, pero como seguro que habrá alguno, tener brazos fuertes que me sostengan, manos ágiles que me ayuden a levantar y hombros donde recostarme a recobrar las fuerzas.
En 2009, tal vez te vuelva a ver. Tal vez me vuelva a colgar de algún capullo. Tal vez vuelva a sentir. Tal vez vuelva a creer. Sonreiré. Cantaré. Hablaré. Compartiré. Abrazaré. Seguramente me caeré. Tropezaré. Tal vez me vuelva a esconder, vuelva a esquivar en el camino o vuelva a dar algún rodeo. Tal vez siga echando de menos a gente, tal vez siga llenando huecos. Sacando clavos. Intentaré volver a viajar (Sagunto, Sevilla, Dubai, Ronda, Teruel mil veces, Munébrega menos de las que quise, Madrid, Bilbao, y el Pirineo, siempre). Seguiré leyendo, y espero cerrar algunas ventanas para luego abrir puertas. Me gustaría escribir, como antes de que el vacío me invadiera desde hace un mes. En 2009 estoy segura que volveré a querer, y que seguiré queriendo. Como ahora. Como siempre.
Almas que lloran en silencio
Sangre de mujer (artículo de El País)
Un total de 584 mujeres han muerto desde el año 2000 a pesar de que un ejército de jueces, policías y psicólogos se ha movilizado para defenderlas. La ley contra la violencia machista no logra frenar una marea de historias dramáticas. ¿Qué hay que hacer para que se corte esta sangría?
JERÓNIMO ANDREU 04/01/2009
Estas navidades murieron seis mujeres. A lo largo del año han sido 73, según los cálculos de este periódico; un promedio de una víctima cada cinco días. Puede parecer que 73 mujeres no son muchas. La quiosquera, la conductora de autobús, la compañera de oficina... ¿Cree usted que trata con muchas más de 73 mujeres al día? Si los crímenes machistas de 2008 se hubieran concentrado en una sola población, todas las mujeres con las que hablara hoy podrían estar muertas. Muchas, después de haber compartido el desayuno con su verdugo.
Setenta y tres mujeres tienen 73 asesinos. Y no se trata de alimañas ocultas en oscuras cavernas; son el quiosquero, el conductor de autobús, el compañero de oficina... Hombres que fuera de casa pueden resultar normales, pero que bajo la chaqueta visten uniforme de torturadores. En los casos más dramáticos, cuando no están golpeando, rompiendo, desgarrando, son cariñosos y seductores. Muchos de ellos matarán a su pareja después de haberla acariciado unas horas antes.
Para proteger a las amenazadas, el Estado ha movilizado a miles de policías y guardias civiles, creado juzgados especializados, equipado a las prisiones con terapeutas, desarrollado decenas de campañas publicitarias para convencer a las mujeres de que denuncien a sus maltratadores, a los maltratadores de que no son bienvenidos. Desde que la Ley Integral contra la Violencia de Género nació en 2005, existen órdenes de protección que permiten dictar rápidas medidas cautelares penales (el alejamiento) y civiles (la atribución de la vivienda familiar a la víctima), protocolos de coordinación entre jueces y policías, teléfonos de asistencia, centros de acogida, pulseras localizadoras de maltratadores... Y aun así, en 2008 hubo 73 víctimas (a día 30 de diciembre), 74 el año anterior, 68 en 2006, 584 desde 2000. ¿Qué se puede hacer para detener este reguero de sangre? ¿Por qué siguen muriendo?
http://www.elpais.com/articulo/reportajes/Sangre/mujer/elpepusocdmg/20090104elpdmgrep_1/Tes
Un total de 584 mujeres han muerto desde el año 2000 a pesar de que un ejército de jueces, policías y psicólogos se ha movilizado para defenderlas. La ley contra la violencia machista no logra frenar una marea de historias dramáticas. ¿Qué hay que hacer para que se corte esta sangría?
JERÓNIMO ANDREU 04/01/2009
Estas navidades murieron seis mujeres. A lo largo del año han sido 73, según los cálculos de este periódico; un promedio de una víctima cada cinco días. Puede parecer que 73 mujeres no son muchas. La quiosquera, la conductora de autobús, la compañera de oficina... ¿Cree usted que trata con muchas más de 73 mujeres al día? Si los crímenes machistas de 2008 se hubieran concentrado en una sola población, todas las mujeres con las que hablara hoy podrían estar muertas. Muchas, después de haber compartido el desayuno con su verdugo.
Setenta y tres mujeres tienen 73 asesinos. Y no se trata de alimañas ocultas en oscuras cavernas; son el quiosquero, el conductor de autobús, el compañero de oficina... Hombres que fuera de casa pueden resultar normales, pero que bajo la chaqueta visten uniforme de torturadores. En los casos más dramáticos, cuando no están golpeando, rompiendo, desgarrando, son cariñosos y seductores. Muchos de ellos matarán a su pareja después de haberla acariciado unas horas antes.
Para proteger a las amenazadas, el Estado ha movilizado a miles de policías y guardias civiles, creado juzgados especializados, equipado a las prisiones con terapeutas, desarrollado decenas de campañas publicitarias para convencer a las mujeres de que denuncien a sus maltratadores, a los maltratadores de que no son bienvenidos. Desde que la Ley Integral contra la Violencia de Género nació en 2005, existen órdenes de protección que permiten dictar rápidas medidas cautelares penales (el alejamiento) y civiles (la atribución de la vivienda familiar a la víctima), protocolos de coordinación entre jueces y policías, teléfonos de asistencia, centros de acogida, pulseras localizadoras de maltratadores... Y aun así, en 2008 hubo 73 víctimas (a día 30 de diciembre), 74 el año anterior, 68 en 2006, 584 desde 2000. ¿Qué se puede hacer para detener este reguero de sangre? ¿Por qué siguen muriendo?
http://www.elpais.com/articulo/reportajes/Sangre/mujer/elpepusocdmg/20090104elpdmgrep_1/Tes
sábado, 3 de enero de 2009
jueves, 1 de enero de 2009
Año nuevo, impar
Hace años hacía todas las tonterías que hay que hacer para que el nuevo año te sea favorable. Bragas rojas, el anillo en el champán, la pata coja, el lazo en el sujetador... etc, etc... incluso un año hice un conjuro con una vela, miel y clavo en el pueblo, que pensé cuando volvía de mañana a casa que igual la había prendido fuego. En fín... todas las nocheviejas igual, hasta que hace tres años decidía que se acabó (como la Jiménez). Le dije a mi amigo Tanga que iba a tentar a la suerte. Y se acabaron todas las tradiciones.
La verdad es que no me ha ido ni mejor ni peor de lo que me habría ido con ellas. Lo cierto, es que creo, que incluso mejor. Por todo ello, 2009, pese a que lo mío no son los años impares, estoy dispuesta a tentar a la suerte más que nunca.
Por ello, este 2009 os deseo abrazos a raudales. Que siempre haya alguién cerca dispuesto a darlos. Os deseo que en las noches frías de invierno siempre haya alguién que os ofrezca un colacao y una manta, y si hace falta, el hombro para llorar. Deseo horas y horas de café y charla en un sofá. Mensajes por el móvil que te hagan estremecer, recordar, o añorar a alguién. Deseo tener y que tengáis noches de bailar, cantar y reír sin parar. Deseo que si vienen las lágrimas, que vendrán, siempre podamos secarlas con un pañuel compartido. Deseo no equivocarme si digo, que estéis o estemos, un poco más cerca del amor, del silencio compartido, de los abrazos, de los amaneceres para dos, tres o más, de las sonrisas enteras y sin partir, de las copas que entrechocan para brindar, de las manos agarradas, de los dedos que recorren las espaldas, de los escalofríos, y de las mariposas que se agiten en los estomágos. Deseo que en 2009 de corazón, seamos o intentemos ser algo mejores, que compartamos momentos, que esparzamos magia en los de nuestro alrededor, y que al menos, intentemos que ningún remordimiento nos acompañé a la cama. Si nos equivocamos, que seguro, sepamos corregir pronto los errores, y sobre todo, no hacer que alguién sufra con nuestros errores, engaños, dudas o miedos. Deseo que en 2009 el miedo quede en un cajón, en el horno, o en el baúl del olvido.
Deseo que todos tengáis un año como yo lo empecé. Con una peluca por bandera, con un cedé de canciones frikis, y rodeada de gente que os quiera. 

Brindemos... levantemos la copa virtual de internet, y sorbamos juntos unas gotas del elixir de las lágrimas, en este caso buenas.... miraros a los ojos... y brindar... porque siembre, aunque cueste encontrarlo, hay motivo.
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