jueves, 1 de julio de 2010

Valió la pena.
Valió la pena conocerte.
Valió la pena esconderse, las mentiras, los susurros.
Valió la pena lo malo, y por supuesto, lo bueno.
Valió la pena.
Valió la pena imaginarte.
Valió la pena encontrarte.
Valió la pena las miradas furtivas. Los guiños. Los roces.
Valió la pena enamorarte. Valió la pena hasta engañarme.
Valió la pena.
Valió la pena el sinvivir constante.
Valió la pena abandonarme.
Valió la pena el estruendo, los miedos, y los sueños.
Valió la pena.
Valió la pena lo grande, lo pequeño, las caricias.
Valió la pena que me dolieras, que me sintieras.
Valió la pena que estuvieras ahí, y que luego, desaparecieras.

No hay comentarios: