Es una mierda, ¿sabes? Todo esto. Una mierda. Porque yo me quede con esta eterna sensación de no estar en ningún lado, de odiar y no querer a nadie. Me quede con el sempiterno nudo en la garganta. Con las dudas y el miedo a cruzar la calle y volver a verte. Me quede con una parte tuya que se aparece en algunos sueños y que escuece. Sin bares, sin copas, sin juegos. Una putada. Me quede sin la persona que me conocía sin hablar. Que me oía sin hablar. Que me veía sin hablar. Sin tregua y en guerra. Me quede acurrucada. Famélica de amor y henchida de sexo. Mendigando besos. Bailando bajo la nieve, o sobre la nieve. Escocida. Rabiosa. Jodida.
miércoles, 22 de febrero de 2017
sábado, 19 de noviembre de 2016
jueves, 3 de noviembre de 2016
lunes, 17 de octubre de 2016
domingo, 25 de septiembre de 2016
sábado, 17 de septiembre de 2016
martes, 23 de agosto de 2016
Hubo un tiempo en que nos encontrábamos. Recorríamos las mismas calles, como si uno fuera oliendo al otro. Un tiempo en el que andábamos encontrándonos. En el que compartíamos el camino y seguía tus pasos como las olas en la arena. Los granos de fina arena se esparcieron por el viento. Se esparcieron tanto que, ahora, recorro las calles sin encontrarte. Tal vez sean los recuerdos, que ocupan todos los huecos de mis calles, de mi alma, de mi vida. O tal vez sea el sinsentido. La tristeza. El desengaño. Que ahora ocupan todos los espacios. Ya no te encuentro. Ya no me buscas. Ya no nos recordamos.
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