viernes, 26 de marzo de 2010

Corazón de piedra


A veces ves venir los problemas.
O las penas.
O las tristezas.
O las decepciones.
O simplemente, sabes que va a pasar algo, que no te gustaría que pasará.
Pero también esas veces, tienes que sacar tus mejores zapatos. Saca tu mejor vestido. Tu mejor sonrisa. Y tienes que salir a la calle con la cabeza muy alta.
Pensando que te comes el mundo.
Que nadie puede hacerte daño.
Y que nadie podrá hundirte.
Todos a tu alrededor lo creen. Ignoran tu lucha interna. Y tu guerra.
Y el ying y el yang se dan de tortas dentro de ti.
Pero continúas sonriendo, pese a que por dentro, tal vez estés llorando.
Y sigues como si tal cosa.
A veces, tener un corazón de piedra, también es doloroso.

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