lunes, 27 de julio de 2015
lunes, 20 de julio de 2015
jueves, 9 de julio de 2015
Cogió la botella de tequila y tiro el cuarto de líquido por el fregadero. Entonces no fue consciente. Pero cuando a los días te vio pasar al otro lado de la cristalera, lo comprendió. Era como un exorcismo. Tal vez el fantasma hubiera dejado huella pero ya no estaba la presencia. Por esa fregadera se fueron muchas cosas. Algunas buenas y otras malas. Como la vida. Como las historias. La nuestra. La tuya. Y la mía.
martes, 7 de julio de 2015
lunes, 15 de junio de 2015
Y entonces le dijo: yo creo que nunca podré volver a dormir con alguien. Compartir el espacio. La almohada. No girar como quiero. No estirarme. El arrebullo de la sabana. Tirar la colcha al suelo.
El chico la beso. La abrazo con todas sus fuerzas. Se quedaron dormidos. En la misma cama. Bajo la misma manta. Con la misma almohada.
miércoles, 10 de junio de 2015
Los días de lluvia abre un libro y lee junto a la gran ventana del salón. Le salpican algunas gotas en el rostro o las manos, y sonríe. Ha estado hibernando, como los osos. Y se siente fuerte. Esta derribando los muros y ha conseguido domesticar a los miedos. Los fantasmas ya no la hacen temblar. Camina más erguida, y aunque hay cosas que echa de menos, ha besado sin parar desde que se quitó las tiritas. No entiende ciertas cosas. La poesía de los sueños la persigue. La rodean los para siempre que dijo y los nunca que dejó escapar. Ahora te miraría de perfil... Pero ella, es de las que mira de frente. Cierra el libro. Y escucha a lo lejos: no siempre las cosas son como deben ser.
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