jueves, 31 de marzo de 2016

Ama sin medida, sin límite, sin complejo, sin permiso, sin coraje, sin consejo, sin duda, sin precio, sin cura, sin nada.

Chavela Vargas

jueves, 4 de febrero de 2016

Es como si me hubieras declarado una tregua. La paz vivida en territorios distintos. El tuyo y el mío. Lejos. Separados.  La cápsula de tiempo que me impusiste. Las fotografías colgadas en tu pared. Mi voz rota. Tu luz oscura.  El sentimiento detenido. Los te quieros perdidos. El perdón soñado. El rencor agazapado.
¿Crees que todo volverá? Lo dudo. El que va, nunca vuelve aunque regrese. Y tú te fuiste, me echaste.

viernes, 29 de enero de 2016

Ha aprendido a correr descalza. A deslizarse sobre el barro y saltar la nieve. Ya no coge atajos. Y ha dejado de andar en círculos. 
Susurra canciones a voz en grito y ya apenas escribe. Siente a veces que el corazón le sangra, lo que significa que logró derretir la piedra. 
Quiere aprender y mira sorprendida todo lo que tiene alrededor. Ama el amor. Y se siente confusa: no son buenos tiempos para soñadores.
Y sigue echándote de menos. 

domingo, 10 de enero de 2016

Pensé que hoy no escribirías.
Te golpeo. Dónde sé que más duele.
Cierro los ojos. Y el paisaje no cambia.
Me ahoga la niebla.
Soy reina en un país de miedos y sueños rotos.
Expiras. Inspiro.
Decido atacar más fuerte. Alejarte.
Y el castillo se derrumba.
Rompiendo el asfalto de cristal de una carretera que no me lleva a ninguna parte.

domingo, 13 de diciembre de 2015

Para no dolerme

Después de ti me cure.
Me hice mejor, más fuerte y más dura.  Esto último no es tan bueno.
He dejado de leer poemas.  De escribir.  De comprar cuentos.
No pongo el árbol de Navidad.
Y se me acabaron las cosquillas.
Llega diciembre y vuelvo a pensar en ti.
En las cosas que me gustaban, no pienso en las que no.
Y sé que es mejor así, pero algo todavía queda atado al estomágo.
Intento no ahogarme.
Busco calor en cualquier sitio.  Y me acurruco en rincones que antes no encontraba.
Tal vez, soy otra yo.
POr eso, tal vez, tú eres otro tú.  Y ahí está la explicación de todo.  Del silencio.  Del vacío.
Sobrevivo.
Nunca tuve dudas de que lo haría.
Las cosas duelen, pero no matan.
Saco mi mejor taza para tomar café.
Leo pero pienso en ti.
Llegan hombres que me quieren. Pero me descreí en el amor.
Me pierdo buscando cariño donde sé que no me harán daño.  Donde no me querrán.
Y ahí estás.  En un hueco de mi alma, entre alambradas, cuchillos y plumas de colores.
Quise salir corriendo, y corrí, y luego me quede quieta.
Yo que intenté hacer que todo fuera mejor.
Tú que intentaste huir para no dolerme.
Me doliste.  Ahora soy yo la que huye. Para no dolerme.

sábado, 10 de octubre de 2015

Tu risa me hace libre
Me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea

          Miguel Hernández 
Yo denuncio a toda la gente que ignora la otra mitad. 
Lorca