lunes, 25 de mayo de 2015

He sentido muchos lugares como si fueran mi casa. A unos he vuelto, a otros no. A algunos tengo miedo de hacerlo. Y a otros me encantaría. A algunos no puedo acercarme. Y luego, estás tú, y todos los demás.

viernes, 15 de mayo de 2015

A veces el cierzo le hace acordarse de Ella. De querer coger el teléfono y marcar ese número que nunca borrara de su memoria. De decirle que todo va bien y que la echa de menos. Que la lucha sigue y que no se rendirán jamás. Que los han querido hacer menos libres. Que los besos se escapan y las sonrisas se esconden, pero que la luz sigue brillando. Que la quiere todavía. Que siempre la querrá. Y que no hay nada que perdonar ni olvidar. Que sigue aquí, en pie, y que es feliz.

lunes, 2 de marzo de 2015

Quiso ser otra...

Todo ha pasado tan deprisa que a veces no lo puede ni creer. Y es triste. Como esa tristeza que te come poco a poco. Qué te devora por dentro y que en algunas ocasiones no te deja respirar.
Y creyó que nunca pasaría. A veces aun lo cree. Pero lo cierto es que, sin saber ni cómo ni cuándo, todo ya ha cambiado.
Quiso se otra. Transformarse para no parecerse a aquella a la que un día dijiste que querías. Y paso a ser lo contrario. Se volvió seria y se acostó con hombres que no le gustaban solo porque quería que sus manos no olieran a ti. Besó a otras bocas pasa borrar el recuerdo de tus besos aquel día. Hizo y dijo cosas que no había hecho antes. Hizo y dijo cosas, como tu aquella tarde, y se ahogo, creía pasar la vida ya sin ningún interés, pero entonces, el nudo de la garganta se trasladó al estómago. Y sintió cosas que no había sentido antes. Cosas raras, como la vida.
Y dijo que porque no. Podia intentarlo.
Ahora, vuelve a reír como antes.

domingo, 15 de febrero de 2015

Se vende estómago

Y puse a la venta mis estómago para ver si así acababa de tragarte. Te me quedaste indigesto. Supongo que hay mentiras (o verdades) dificiles de tragar. El corazón y la cabeza me las quedo: Por las veces que te quise y para recordar que nunca puedo volver a hacerlo.

lunes, 19 de enero de 2015

A 2015 le pido, que la vida nos siga haciendo cosquillas (a veces con carcajadas y a veces con lagrimas)

miércoles, 31 de diciembre de 2014

2014... Un año en el que aprendí muchas cosas. Todo lo que valgo, todo lo que puedo soportar. Lo fuerte que soy. Lo sola que he estado. Lo acompañada. Que tengo a gente que me quiere. Que tuve a gente que creí que me quería. Que he sido feliz. Que soy feliz. Que volví a llorar, y a sentir, y a caer... Y me levante, encontré mi camino y comencé a solucionar mis problemas, sin depender de nadie. Sin laberintos. Un año en el que m volvieron a temblar las piernas. Un año en el que recibí regalos. El año de Jorgito. Y los gemelos. Y la vida, que avanza y no se detiene. Y no me quise detener. Viajes de risas al otro lado del charco. Dentro y fuera. Cayeron las caretas y me di cuenta de quien era amigo y quien no. Y quise, me quisieron y quiero. Por un 2015 lleno de poemas, cuentos, lecturas, pieles que erizan, besos, tembleques, nervios, nudos en el estomago y toda la felicidad del mundo... Gracias por haber estado conmigo cuando no sabia que lo necesitaba, cuando no sabíais que lo necesitaba h por seguir... 2015 va a ser un gran año, porque si nos tenemos, podemos con todo...

martes, 30 de diciembre de 2014

Es la última vez que apareces en este blog. De mi vida costara un poco más, pero poco.
Porque creo que seis meses es tiempo suficiente. No es que creyera que ibas a aparecer una mañana corriendo ante mi puerta, pidiendo perdón, llorando... Nada de eso. Pero creía que si era cierto que al menos, habíamos sido amigos, reaparecerías. 
Volverías diciendo que la cagaste. Y que me merezco un perdón, un lo siento, y un abrazo.
Ahora la decepción es mayor que cualquier otro sentimiento. Estuve a punto de confesarte cosas que nunca he contado a nadie y que me arañaban... Estuve a punto de dejar que se cayeran mis miedos... Estuve a punto de dejar que me quisieran... Estuve a punto de arriesgarme y vivir...
Y no me duelen los a punto, ni los estuve, me duele saber, ahora, que no los merecías. Porque en cuanto me di la vuelta saliste corriendo. Todas las espirales que yo recorrí por ti, todos los laberintos de los que yo te ayude a salir, se esfumaron como si nada.
Todos los fantasmas que espante por ti y para ti, todas las cicatrices que cure, todas las heridas que me auto infligí quedaron en nada.
Y ahora, de verdad, solo puedo darte las gracias. Gracias por demostrarme que no era un alma de hierro. Por darme cuenta de que necesitaba solucionar mis problemas en lugar de resolver los de los demás. Gracias por las fuerzas y el empujón. Gracias por hacer que me encontrara conmigo. Y gracias por demostrarme que nunca fuimos amigos, que tal vez, fui un negocio o un capricho. Y gracias por desaparecer de mi vida. Gracias. Te digo todo esto no para que lo leas, sino para sacarlo de mi mente. Ya no aparecerás aquí. Serás un buen recuerdo de 2014... De que aún sigo viva, pese a la oscuridad. Gracias, de corazón.