domingo, 28 de octubre de 2012
Una calculadora con calendario
A veces piensa en qué se equivocó, o en qué se equivoca... porque ve una cosa, piensa otra, oye otra y siente otra. Cuatro cosas. Como estaciones en el calendario. Tal vez deba dividir sus sentimientos. De ese modo en invierno sentiría odio, en primavera cariño, en verano toda la alegría del mundo y en otoño intentaría buscar la calma y la paz. Así, a bote pronto, es lo que se le ocurre. Piensa también que todo este entuerto pueda deberse a que nunca se le dieron bien las matemáticas. Tal vez si hubiera hecho caso a aquella profesora que iba a casa, habría aprendido a hacer bien las ecuaciones, los logaritmos y las raíces cuadradas. Si supiera podría despejar la incógnita... saber qué pinta en tu vida, si es que pinta algo. Saber si debe encerrar sus sentimientos bajo llave y arrancar las hojas del calendario para que llegue pronto una nueva primavera. El error debió ser ése... buscará por el viejo armario a ver si aparece la calculadora del instituto. En ella escribió un corazón con otras iniciales, pero podría ayudarla a despejar las ecuaciones.
viernes, 19 de octubre de 2012
Una llamada
Todo se quedó frío tras su llamada. Como el ambiente tras el sentimiento de culpa. El cielo era gris y fuera llovía. Las lágrimas cayeron por mi mejilla y sentí el dolor que se clavaba como las agujas de tejer. Me hablaste de dolor, de amor y de muerte. Y me pregunté el por que de las cosas. Por que la suerte nos golpea a unos y no a otros. Tuve miedo. Y el silencio me invadió. No sabía que decirte y a mí, aunque no lo creas se me escondían las palabras... Me habría gustado abrazarte. Decirte que todo iría bien, pero ya no había tiempo. Las historias de amor pueden ser infinitas... Y espero que el dolor no lo sea.
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martes, 18 de septiembre de 2012
Lo que parece el final puede ser el principio
El verano acababa y la suerte que hace unos meses le daba bocados, ahora la encorría en círculos sin llegar nunca a alcanzarse.
Todo había cambiado y ya nada era como antes. Ahora salía de casa para contar historias pero ya no las buscaba. Alguien especial se había ido lejos y ella se sentía un poco más sola. Los golpes les asestaban en zonas cicatrizadas y las lágrimas se congelaban en gargantas arañadas. Lo echaba de menos a cada instante pero había aprendido a no recordarlo. Lo que le hacia sonreír estaba a 300 km. Un niño con gafas. Se detiene en la calle. Saca un móvil de juguete. Pide un perro y una bici. Habla con Papa Noel. Para Navidad faltan más de tres meses...
Todo había cambiado y ya nada era como antes. Ahora salía de casa para contar historias pero ya no las buscaba. Alguien especial se había ido lejos y ella se sentía un poco más sola. Los golpes les asestaban en zonas cicatrizadas y las lágrimas se congelaban en gargantas arañadas. Lo echaba de menos a cada instante pero había aprendido a no recordarlo. Lo que le hacia sonreír estaba a 300 km. Un niño con gafas. Se detiene en la calle. Saca un móvil de juguete. Pide un perro y una bici. Habla con Papa Noel. Para Navidad faltan más de tres meses...
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miércoles, 18 de julio de 2012
El primer día de vacaciones...
El primer día de vacaciones la despertó un wasap bien temprano. Decidió seguir durmiendo y apuró en la cama. Después alguien la pasó a buscar por casa. Tinto de verano y risas. Después llegó la comida. El cariño y el primer regalo. Conjuro emociones y le regalaron un recetario para eliminar el miedo y sembrar la esperanza. Después siguió conjurando a la suerte en aquel akelarre azul. Y sonrió a lo alto. Fue a buscar a su más mejor amiga. Viajaron en autobus hasta un mundo rosa. Y llegó el amor. Los te lo juro y los besos que se guardan en la tripa hasta explotar. Le regalaron un cuadro de ternura y unas zapatillas con las que escalar todo lo que se le ponga por delante. Incluso, aunque seas tú...
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sábado, 14 de julio de 2012
domingo, 8 de julio de 2012
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