jueves, 10 de agosto de 2017

Todo se lo llevo. 
Me arrebató todo. 
Los domingos sin nada que hacer. Las pelis que acaban tarde. Los sueños rotos recompuestos. Los cafés de imprevisto. Los vinos y las cañas. Las charlas de amigos. Las risas. Las sonrisas robadas.
Se llevo todo. 
Me dejo aquí. Rascando las paredes. Retozando sin querer. Mendigando unas caricias. Sin calor ni frío. En el vacío. Pendiente de un hilo. 
Se llevo todo.
Las veces que tomó mi mano. El miedo agazapado. Las conversaciones pendientes. La ira helada en mi corazón. Los arañazos del alma. El fuego que se apaga.
Se llevo todo. Menos a mí

miércoles, 22 de febrero de 2017

Es una mierda, ¿sabes? Todo esto. Una mierda. Porque yo me quede con esta eterna sensación de no estar en ningún lado, de odiar y no querer a nadie. Me quede con el sempiterno nudo en la garganta. Con las dudas y el miedo a cruzar la calle y volver a verte. Me quede con una parte tuya que se aparece en algunos sueños y que escuece. Sin bares, sin copas, sin juegos. Una putada. Me quede sin la persona que me conocía sin hablar. Que me oía sin hablar. Que me veía sin hablar. Sin tregua y en guerra. Me quede acurrucada. Famélica de amor y henchida de sexo. Mendigando besos. Bailando bajo la nieve, o sobre la nieve. Escocida. Rabiosa. Jodida. 

sábado, 19 de noviembre de 2016

Pasó el verano. Pasó aquel junio de 51 días. El corazón quebrado sobrevivió. No había dudas. No había nada que te hiciera tanto daño como para no poder levantarte, marcharte y seguir. La herida sigue, y aunque ella no lo sepa, aún a veces sigue sangrando.

jueves, 3 de noviembre de 2016

Todos vuelven, menos tú.

lunes, 17 de octubre de 2016

Hubo un tiempo que me querías.
Y a veces sigo pensando que lo hubo.
Y hasta que lo hay.

domingo, 25 de septiembre de 2016

Hay gente que se te escapa entre los dedos...

sábado, 17 de septiembre de 2016

Tal vez habría sido más fácil escribir un mensaje. Tragarme el orgullo. Limpiarme las heridas. Sacudirme el polvo. Pero aquí sigo. Echándote de menos.

martes, 23 de agosto de 2016

Hubo un tiempo en que nos encontrábamos. Recorríamos las mismas calles, como si uno fuera oliendo al otro. Un tiempo en el que andábamos encontrándonos. En el que compartíamos el camino y seguía tus pasos como las olas en la arena. Los granos de fina arena se esparcieron por el viento. Se esparcieron tanto que, ahora, recorro las calles sin encontrarte. Tal vez sean los recuerdos, que ocupan todos los huecos de mis calles, de mi alma, de mi vida. O tal vez sea el sinsentido. La tristeza. El desengaño. Que ahora ocupan todos los espacios. Ya no te encuentro. Ya no me buscas. Ya no nos recordamos. 

viernes, 29 de julio de 2016

Odiar es de flojos
Amar es de valientes

jueves, 7 de julio de 2016

A veces querría que nunca hubieras existido. No echarte de menos. No haberte conocido.
A veces querría que jamás me hubieras besado. Que no quemaran mis labios al echarte de menos. Que no sintiera tu vacío.
A veces querría haber permanecido lejos. No haberte tocado ni curado. No haber soñado a tu lado.
A veces querría haber dejado que me quisieras. Haber dejado que no. Haberte dejado caer.
A veces el silencio me duele. El alma me quema. Y la garganta me ahoga. A veces te recuerdo en un libro, una palabra o un paisaje. A veces querría que jamás me hubieras encontrado.

domingo, 12 de junio de 2016

Cuando te fuiste murieron las plantas y me arranque tiras de piel cual serpiente. La casa era una cueva oscura y sombría, y yo era un reflejo de mi misma. Abstraída y miedosa, lo que nunca fui.
Cuando te fuiste sentí que corría detrás de ti, pero me quede pequeña y agazapada. Pasaba por nuestras calles con miedo a que me asaltarás.
Cuando te fuiste dejaste un arañazo en mi alma que de vez en cuando sangra. Y busco lenguas que lo limpien como el agua oxigenada. 
Dejaste un nudo que hay días que me ahoga tan fuerte que ni respiro. Lo hago para que no me oigas, ni me huelas ni me veas.

jueves, 19 de mayo de 2016

Lo he dado todo y no me queda nada

jueves, 21 de abril de 2016

La primavera trae tu recuerdo. Dibuja las palabras que me dijiste con cerveza y polen. Y hasta te echo de menos. Aunque no eres al único. Más huellas retumban en este camino mezcla de adoquines y arena. Tiemblo y me adormezco. Le digo al dentista que me anestesie más fuerte, para silenciar al corazón. Sin embargo los ecos se aparecen en mi cara. Invisibles para el mundo, imborrables para mí. 

martes, 12 de abril de 2016

Volvió a sentirlo,
Como el fantasma que aparece sin querer
La sensación del hueco
Los besos perdidos
Los abrazos vacíos
Volvió otra vez sin llamar
Negando lo evidente
Haciéndose fuerte
Y ella, se hacía pequeña, frágil
Como el destino en un mapa mundi

miércoles, 6 de abril de 2016

He vuelto a reciclar, merendar sola y comprar plantas. Creo que cada vez te recuerdo menos.

jueves, 31 de marzo de 2016

Ama sin medida, sin límite, sin complejo, sin permiso, sin coraje, sin consejo, sin duda, sin precio, sin cura, sin nada.

Chavela Vargas

jueves, 4 de febrero de 2016

Es como si me hubieras declarado una tregua. La paz vivida en territorios distintos. El tuyo y el mío. Lejos. Separados.  La cápsula de tiempo que me impusiste. Las fotografías colgadas en tu pared. Mi voz rota. Tu luz oscura.  El sentimiento detenido. Los te quieros perdidos. El perdón soñado. El rencor agazapado.
¿Crees que todo volverá? Lo dudo. El que va, nunca vuelve aunque regrese. Y tú te fuiste, me echaste.

viernes, 29 de enero de 2016

Ha aprendido a correr descalza. A deslizarse sobre el barro y saltar la nieve. Ya no coge atajos. Y ha dejado de andar en círculos. 
Susurra canciones a voz en grito y ya apenas escribe. Siente a veces que el corazón le sangra, lo que significa que logró derretir la piedra. 
Quiere aprender y mira sorprendida todo lo que tiene alrededor. Ama el amor. Y se siente confusa: no son buenos tiempos para soñadores.
Y sigue echándote de menos. 

domingo, 10 de enero de 2016

Pensé que hoy no escribirías.
Te golpeo. Dónde sé que más duele.
Cierro los ojos. Y el paisaje no cambia.
Me ahoga la niebla.
Soy reina en un país de miedos y sueños rotos.
Expiras. Inspiro.
Decido atacar más fuerte. Alejarte.
Y el castillo se derrumba.
Rompiendo el asfalto de cristal de una carretera que no me lleva a ninguna parte.

domingo, 13 de diciembre de 2015

Para no dolerme

Después de ti me cure.
Me hice mejor, más fuerte y más dura.  Esto último no es tan bueno.
He dejado de leer poemas.  De escribir.  De comprar cuentos.
No pongo el árbol de Navidad.
Y se me acabaron las cosquillas.
Llega diciembre y vuelvo a pensar en ti.
En las cosas que me gustaban, no pienso en las que no.
Y sé que es mejor así, pero algo todavía queda atado al estomágo.
Intento no ahogarme.
Busco calor en cualquier sitio.  Y me acurruco en rincones que antes no encontraba.
Tal vez, soy otra yo.
POr eso, tal vez, tú eres otro tú.  Y ahí está la explicación de todo.  Del silencio.  Del vacío.
Sobrevivo.
Nunca tuve dudas de que lo haría.
Las cosas duelen, pero no matan.
Saco mi mejor taza para tomar café.
Leo pero pienso en ti.
Llegan hombres que me quieren. Pero me descreí en el amor.
Me pierdo buscando cariño donde sé que no me harán daño.  Donde no me querrán.
Y ahí estás.  En un hueco de mi alma, entre alambradas, cuchillos y plumas de colores.
Quise salir corriendo, y corrí, y luego me quede quieta.
Yo que intenté hacer que todo fuera mejor.
Tú que intentaste huir para no dolerme.
Me doliste.  Ahora soy yo la que huye. Para no dolerme.