sábado, 19 de julio de 2014

Me dijiste que te gustaba mi sonrisa. Mi forma de reír.
Y ahí estoy, intentado no sonreír siquiera. El problema es que es lo único que me mantiene a flote. 
Una putada, vamos.

lunes, 7 de julio de 2014

Echar de menos. Del verbo escocer... Dolor.

domingo, 29 de junio de 2014

No entiende nada de este mundo. De este momento. Todo es raro.
No entiende que los mejores periodistas se vayan porque ya no son capaces de sostener el sueño de la libertad o porque se echa a otros por costes y dinero, cuando lo suyo no se puede pagar.
No entiende porque dos personas que se quieren no pueden estar juntas.
No entiende porque en pleno siglo XXI ve a gente rebuscando en la basura. Ni entiende en que momento dejamos de creer en nosotros mismos. Y porque un texto tan bonito como una Constitución es pisoteado a diario.
No entiende cuando la política se volvió tan corrupta como la mafia siciliana. Y no entiende porque hay gente viviendo con millonadas que han robado, y otros vieron como la justicia se hacía la ciega con ellos y por muy poquito viven encerrados.
No entiende como podemos dejar que una generación de niños vuelva a conocer en este país la pobreza infantil o como una generación de jóvenes no tiene sueños, sino cenizas.
No entiende como hay amores que acaban en pelea, en sangre y en muerte.
Y no entiende lo vuestro... Que tú estés lejos, y ella esperé. Que tú seas quien hablas y ella quien se sostiene. Y no entiende la herida que le dejaste en el pecho y que sangra cuando menos lo espera...

lunes, 23 de junio de 2014

Solos

Al final siempre estamos solos.
Aún con gente a nuestro lado, solos.
Porque a veces, nos asusta vivir.
Y la soledad quema y raja como un cuchillo.
Solos. Porque cuando más los necesitamos los demás pueden estar entretenidos.
Y entonces levantamos la mirada y queremos encontrarnos.
Solos. Ofreciendo bondades y comprando miserias.
Porque nos escondemos hasta que pase la marea. Pero el oleaje nunca para.
Y corremos en busca de algo que haga que pase el daño.
Solos. Porque aunque cojas mi mano, los fantasmas del pasado me arañan con fuerza.
Y por una vez, querria quedarme. Aunque fuera sola.

Escuece

Intento agarrarme a algo. Pero no hay nada. Ni un clavo ardiendo entre tanto escombro. Y si mis manos están ya abrasadas? Y si me he cansado? Y si no quedan motivos?
Me agarro en el quicio de esa ventana. No me sueltes, grito al aire. Y noto una mano que me sostiene. La tomo con fuerzas, pero cuando estoy a punto de fiarme, de subir, de trepar, me suelta...
Serán las heridas lo que siento. Cuando todo queda en silencio y noto tu vacío. Cuando cierro los ojos y veo tu mirada o cuando el viento me trae tu recuerdo.
No digas nada. No lo diré. Qué más se puede hacer.
Si pudiera cogería el algodón y con alcohol curaría la herida que sangra en mi corazón. Ha empeorado con los días, sabes? Al principio fue como yo. Dura. Hubo lágrimas pero luego respiro aliviada... Había estado a punto de dejar que cayeran los muros, iba a confesar miedos y monstruos que prefiere guardar en ese corazón que ahora se desangra. Las cicatrices se amontonan. Se curará. Porque todo en esta vida se cura. Pero a veces, cuando menos lo espera, cuando es más feliz o cuando el sol despunta tras una nube, escuece. Y no puede llegar a explicar cuánto.

martes, 10 de junio de 2014

En la guerra, la política y el amor, se hacen extraños compañeros de cama...

sábado, 7 de junio de 2014

Cosas que hacen que la vida valga la pena...

Me dice que me quiere. Mucho.
Le digo cuándo nos veremos? Y me contesta hace mucho.
Me invita a celebrar mi cumpleaños con él. En un jardín con altavoces. Le digo: bailando a lo loco hasta el amanecer.
Me dice que tiene dos peces y un canario. El pájaro esta escondidito y los peces no sabe como se llaman, pero me detalla sus colores como una ciencia exacta.
Me cuenta más cosas, es raro que haya querido ponerse al teléfono, pero no lo suelta. Sigue hablando. Sin parar.
Y al final me despide con una retahíla de besos. Te quiero mucho. Yo también Lucas.