viernes, 21 de agosto de 2009

Frases de una noche de exorcismos

Aunque a mi estómago le cueste caro, fue una noche graciosa, así con la tontería.  Noche de exorcismos.  De cómo un amigo me contaba que había tirado todas las cosas de su novia al río para olvidarse de ella, para no volver a acabar en la cama cuando la viera y para seguir adelante.
Horas más tardes, la otra chica que escuchaba esta conversación descubriría que también debe hacerle un exorcismo a algún erizo que hay por ahí, que no se entera de que va esto del vivir.  La menda mientras tanto también trataba de hacer exorcismos en este verano que ha sido en el que menos ha ligado de su historia festivalera.

Grandes frases como:
R. Con esta camiseta me siento vedette.
R.  Decide al llegar a casa, que los chicos que más lamentan haber perdido a su novia son los que no se merecían esa clase de novia.
M.  Hoy es el día del punto y aparte.
R.  mientras tanto R piensa que le gustan los chicos greñudos.
R.  Sigo manteniendo, que al final, después de todo, no somos tan distintos, hombres y mujeres.
M.  Me estoy poniendo mala de lo bien que huelo; y R le responde: te jodes.
M.  Se acabaron las bodas hidrofugas.  R??¿¿???... M.  Quiero decir homófobas.
M a K.  El polvo de tu vida esta por llegar... mientras intenta venderme al hombre de mi vida, según ella, porque su politono es de charangas.
K-  Lo mejor en estos casos es entrarle al hermano gemelo.
K y M... tienen una conversación subrealista sobre la polla de Gallardón, el Alcalde.
M.  Quiero enrollarme con alguien que me mande un sms sin tener que obligarle y petarle el buzón de entrada.

jueves, 20 de agosto de 2009

La vida...

Dicen que la vida son cuatro días, y yo digo que si son cuatro no me cabe tanta fiesta.  Mete las de mayo, pon San Roque, alguna que otra boda de esas que nos tocan y algún San Jorge.  Pero claro la vida son cuatro días, uno soleado, otro de ventisca, otro nublado y otro de lluvia.  Pero si la vida son cuatro días, cuatro días son San Roque.
Se le suma primero un apéndice del domingo de los recortadores, con grandes momentos filosóficos.  Este año no nos bebemos la nevera eh?, estamos sólo seis... pues tontea tontea... qué nevera vacía.  Y luego, aparece Rober tras la charanga borracho y me pego interrogándolo toda la noche sobre su "enamoramiento".
El día del vino de honor, variada, tranqui, tronco, y cacerolada en el Cachirulo.  Y así acabamos con un agua y un calipo lima limón en un banco del paseo dándole a la sin hueso.
Gracias por los vermús, por probar que el límite de los bresques que te puedes beber en una tarde es ilimitado (o al menos pasa de dos a cinco), por el tocado Rounero, por las cañas mientras la gente se enguarruza en el chupinazo, por el megáfono de Miguel y sus cantes a la Virgen del Mar y la Cuesta, por el no me mates con tomates matáme con cebollinos, por la pedida de mano, por la pizza, por la primera borrachera, por la Orquesta Mondragón y Gurruchaga, por Dadi y Dober, por el vermú de chicas, por lidiar en la Ronda, por Montero el abandonado durmiendo bajo un huevo del toro de la plaza de toros, por una hora para pedir gambas, por las gambas madalenas, por el negrico cubano del Baviera (pero qué chico más majo), por los cuadros (porque en San Roque no hay suficientes paredes), por las risas, por los Fortasec, por los ibuprofenos, por la fiesta privada en La Moncloa, por los chupitos y el ron con limón, por mi primo el heavy y su nueva novia, por el disfraz de los ochenta y mi peluca y mis gafas y porque todo el disfraz no nos costará más de diez euros, porque nadie nos conociera, por Lorena, por los primos, por la familia adoptiva, por las primas locas, por no llegar ningún día a las vacas, por Gemita sol de la mañana, por la Reich y el secuestro y reaparición de Manolo, por el brugal a la hora de comer traído desde Santo Domingo, por el lomo empanado, por los 45 grados del paseo echando un gintonic o por los seis mil de la plaza, por los callejones con befeater con limón, por la casa, por el pisito de solteros, por los cemeras de la rouna, por las charangas, por la corrida y olé, por el Villalba y la paz, por los Despistaos y el water, por el último gran día, por reír hasta llorar, por la sandía gorda gorda gorda, por el tinto de verano en la sandía y por la sandía con sabor a rón, por el vermú comida en ese sitio tan majo, por el sol y el calor, mucho calor, por ver a Rober bajar la plaza corriendo, por el casco sandía sin estrenar, por las fotos del tio Monty, por las culadas de Alv, por el carro domótico de Toño, por el viaje hasta casa vaciando la nevera, por la bandera que da paso al carro de cuatro ruedas que debe ir por la calzada y que le cede el paso, por el conductor, por el móvil de Dani, por muchas cosas, por la vida en general, y por esos cuatro días.  Gracias (de nuevo entre sonrisas)

miércoles, 5 de agosto de 2009

Hasta pronto

Tras semanas de no escribir o de dejar aquí alguna paja mental y escribo la despedida... moméntanea.
Me voy de vacaciones, ya llevó unos días por la libranza del finde anterior y tal pero ahora me voy.
Me voy al poblado. He cargado en mi maleta los dos pares de sandalias comprados en las rebajas, los cuatro nuevo modelitos comprados fuera de rebajas, un par de libros (La soledad de los números primos regalado por el Núcleo Duro y Los peces de la amargura un regalo que me hice yo sobre el terrorismo, ahí ahí lecturas profundas para la piscina), y algunos cedés también regalados a una misma como Macaco, Bebe y uno de Pedro Guerra rescatado de las estanterías de Media Markt junto con otro de Raphael y me piro al pueblo...
no sé muy bien cuántos días voy a estar, me queda casi un mes por delante de vacaciones, y pienso tirarme a la bartola, disfrutar de san roque, y reírme mucho.
Ha sido un año duro, y mucho más el último mes, pero el tiempo pone a cada uno en su lugar, y estoy segura, aunque a veces me asalten las dudas, que triunfaremos y que en unos años sentados en la terraza de las murallas miraremos atrás nos reíremos y brindaremos.
Gracias a todos los que habéis estado ahí, en los momentos tristes y fríos y en los calientes (incluyendo visitas al sexshop) y a todos, hasta pronto. SI tengo tiempo y ganas, igual renuevo esto y sino, a la vuelta nos vemos... me debes un mojito!

martes, 4 de agosto de 2009

Y qué?

Y qué si te echo de menos,
si no me acostumbró a no verte,
y qué si me duele pensarlo,
y a veces decirlo, y qué si nunca te lo diré, o si nunca quisiera haberlo dicho
y qué si al volver una esquina quisiera encontrarte, y qué si te encontrará
y qué si en los días grises quisiera abrazarte
y qué si te abrazará
y qué si todavía me acuerdo de tu olor y qué si cuando buscó con la mirada en un bar siempre espero hallarte
y qué si a veces me pierdo y creo que tú estarás cuando me encuentre
y qué si no hay probabilidades, y qué si aunque me quieras un día de repente me dejarás de querer, o yo no me estremeceré ya al sentir tus labios
y qué si la vida se cruza y a veces me lía y hace que no te pueda ver o que cuando te vea no pueda hablar
y no consigo saber que hacer cuándo estás cerca, y qué si todo fuera tan fácil... yo podría decir todas estas cosas y no escribirlas... en un sitio donde nunca las leerás o dónde si las lees nunca te atreverás a responder... y qué?
La vida es eso que pasa mientras tú haces otros planes...

puede ser, por eso, no estés sentado, no esperes quieta, y  arriesga, porque el que arriesga no gana, y la vida es para los que arriesgan, aunque luego los planes sean distintos y los finales tengan finales y haya finales que no tienen final...

miércoles, 29 de julio de 2009

26

Cumplí 26 y no fue el mejor de mis cunpleaños.
Pero nació Lucas y eso mola, y nació una hora justo, después de la que yo lo hice, por lo tanto será tan juerguista como yo dicen en la familia.  Ya le he dicho que cuando cumpla 18 años, yo cumpliré 44 y nos iremos por ahí, y su hermana que tendrá 25 podrá venir si quiere, pero un rato.
Ay... pasan los años, y ayer cuando dije sobrinos en voz alta me quedé helada.  Y eso que no cuento a Raquel ni a Martín, porque que los amigos tengan niños ya empieza a ser tónica, y me falta uno más todavía...
Pero bueno, eso es otra historia y ésta va sobre otra cosa... hoy he tirado ya el ramo de flores que me enviaron a mi casa hace una semana, qué bonito, qué pena me ha dado... me encantan las flores, y también he tirado la tarta.  Mi madre me dejó un trozo en la nevera porque el viernes aún no había parado por casa para probarla... y hoy la he tirado intacta... me daba mal rollo tirarla pero claro, hay que tentar a la suerte.  Le he dado un bocadito al chocolate, lo justo para no morir y lo justo para que no me traiga mala suerte... porque yo, beso incluso al pan, pero eso es otra historia.

domingo, 26 de julio de 2009

Filosofía de siesta

Amélie decía que no son buenos tiempos para soñadores...
No son buenos.  O al menos los últimos días lo demuestran.  El fuego nos castiga.  Y el hombre, lucha sin descanso, y comprende cuán pequeños somos, insignificantes, débiles, a merced de tantas cosas.
No son buenos tiempos, porque la sangre copa las portadas de los informativos.  Apenas sacamos ya a los muertos de Afganistán o de África se nos quedan grandes, lejanos, o a veces también pequeños.  Aquí tenemos los nuestros... muertos irracionales.  Niñas apuñaladas por hombres.  Mujeres matadas por sus novios delante de sus hijos.
Creo que todos podemos perdernos... pero en qué momento puedes matar a quién más quieres? cómo el amor puede pasar a verse envuelto en sangre?  cómo la vida se puede destilar muerte?  cómo puede seguir viviendo el que coge el teléfono y escucha que han matado a su hija, en su casa, de una manera atroz?  cómo podemos seguir viviendo en una amnesia de vida que ha dejado de lado el amor o las sonrisas?
Porque todo sigue, y porque todo continúa.  Y porque los día en los que no comprendes dónde esta el puerto que necesitas para descansar, o que quisieras cerrar los ojos para no abrirlos más, hay momentos mágicos.
Son momentos pequeños... que te salvan.  Cuando paseando por la Plaza del Pilar ves a una niña corriendo detrás de unas palomas, ella se gira, te mira y sonríe.  Y ahí está la magia.
O cómo cuando ves por primera vez a tu sobrino.  Tras un cristal.  O cuando lo tocas por primera vez.  Y quieres parar el momento para que ningún móvil lo interrumpa.  O cuándo la hermana de ese niño lo coge por primera vez, y sonríe.  Y continúa sonriendo.  Y lo mira.

Puede que esta vida no sea perfecta, y que a ratos se haga dura, pero es la que tenemos, y depende de nosotros que ese amor no se transforme en odios.  Que el amor nos haga sentirnos vivos.